El mundo que espera a Lula a partir del 1º de enero es muy diferente al de sus dos gestiones anteriores. Deberá reajustar su política exterior a nuevas estrategias y desafíos
El mundo que espera a Lula a partir del 1º de enero es muy diferente al de sus dos gestiones anteriores. Deberá reajustar su política exterior a nuevas estrategias y desafíos