En lo que va de 2024, más de 50.000 incendios han devastado la Amazonía al tiempo que la cuenca del Amazonas enfrenta la peor sequía en 121 años. Los “ríos voladores” se convierten en flujos de humo y aceleran una catástrofe climática sin precedentes.
En lo que va de 2024, más de 50.000 incendios han devastado la Amazonía al tiempo que la cuenca del Amazonas enfrenta la peor sequía en 121 años. Los “ríos voladores” se convierten en flujos de humo y aceleran una catástrofe climática sin precedentes.